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Haber..., cómo contarte del día en que volví a tener diez
años, cómo explicarte que vi a la montaña guiñarme el ojo, cómo decirte que cada
bocanada de aire me sabia a agua fresca en medio del desierto.... voy a intentarlo y
seguramente a morir en el intento, porque es casi imposible describir con palabras
aquello, mucho más para alguien tan poco hábil en esto de llenar el blanco inmenso de
ésta o cualquier otra hoja.
Reí, porque mi
alma estaba alegre...como el niño que dejé de serlo tiempo ha..
Me confundí en
el óleo mas bello que nadie jamas pintó, la naturaleza....
Cada rincón,
hasta el mas recóndito, de mi cuerpo recibió caudales de oxígeno...
Pues bien, de que se
trata todo esto. Amigo se trata de mi incondicional Bici y yo....Shimoda y yo.
En esta
oportunidad, me acompañaron mi inseparable, en estas irresponsabilidades, hermano Hector
y Gabo, un amigo. El desafío : recorrer el departamento Pomán, en las laderas del
Ambato, Provincia de Catamarca. Como todas las cosas, antes de ser realidad existió en el
mundo de las ideas, y esta idea me rondaba hace bastante tiempo, junta a muchas otras a
las que espero les llegue su turno.
Mal haría si no
te ubicara geográficamente en el lugar. Pomán, que traducido significa "loma de los
leones", es una localidad del departamento del mismo nombre en la Provincia de
Catamarca, departamento del oeste provincial que limita con la provincia de la Rioja.
Bien hago en no
ubicarte en el tiempo, porque bien pudiera ser cualquier día de cualquier mes del año
que elijas. Los sueños no saben de calendarios.
El punto de
partida era mi casa paterna (se notó que hablaba de mis pagos ?). Seis y cuarenta de
la mañana y estábamos sobre nuestras bicis. Mañana de invierno, el astro rey no tenia
apuros por aparecer, una vez que cruzamos el pueblo rumbo al camino que nos llevaría
hasta Rosario de Colana a 12 km. montaña arriba, y ante la falta de la luz artificial
todo fue color noche, causa que hizo que nuestra marcha en el primer tramo de bajada fuera
muy lenta y muy cautelosa. Es en estos instantes en que aparecen esos clásicos
interrogantes que ponen en serio riesgo la continuidad de la excursión. Esta vez no iba a
ser la excepción, tampoco seria la excepción hacer caso omiso a aquella seductora voz
que nos quiere convencer que un buen colchón, y calentitos bajo las frazadas es mejor
idea que ésta Estaba en esas cavilaciones cuando la montaña me advirtió su presencia y
me daba los primeros avisos de que no iba a ser mujer fácil de conquistar. Mis
pulsaciones pronto subieron a casi el máximo, estaba en el baile y había que bailar.
Entre nuestro punto de partida y nuestro primer objetivo teníamos un desnivel de 500
mts., bastantes considerando que entre ambos puntos solo hay 12 km. A todo esto es bueno
que sepas que estamos hablando de unos 1600 mts. sobre el nivel del mar. Cuando arribamos
a la plaza del lugar, 8.20 hs, al menos podíamos distinguir nuestros propios rostros, y
te aseguro que adiviné en alguno de ellos la idea de emprender el regreso. La pausa no
podía extenderse demasiado debido al gran frío reinante, por lo que pronto seguimos
nuestra marcha. Próximo objetivo : Mutquin, en el medio 7 km. de sinuoso camino y
unos 100 mts mas arriba, antes había que descender otros 100, y descendimos y volvimos a
ascender. Esto se ponía divertido. El reloj marcaba 9.18 hs y nosotros estabamos
exactamente en el punto mas alto que habríamos de alcanzar en esta excursión, 1685 mts
sobre el nivel del mar. En ese momento pensé, "no mas ascensos", y sonreí
satisfecho, vi esbozar una sonrisa a la montaña también. Luego entendería esa sonrisa.
La localidad siguiente era Rincon, bello lugar, un rincón cobijado al pie del majestuoso
Manchao ( 4500 mts.). La escena siguiente que recuerdo es, Gabo desmayado sobre el banco
de una plaza, la sangre que hervía en mis piernas, Hector entusiasmado en seguir, y entre
medio del campanario de la vieja iglesia y el orgulloso pino, la montaña sonriendo,
"Crees que termine contigo ?, equivocado amigo, todavía falta lo mejor"
parecía decirme. Habíamos dejado atrás después de nuestra ultima parada en Mutquin
unos 18 largos km., de los cuales la primera mitad era descenso puro y la segunda vuelta a
subir, fue ahí que comprendí la sonrisa socarrona de nuestra compañera de aquel
domingo. Desde donde estabamos se podia divisar la próxima parada, Saujil, y de verdad
que era allá bien abajo, tanto como que estabamos 800 mts encima y a 10 km de distancia.
Justo cuando creí que todo se ponía mas fácil, no contaba con todos los "lomos de
burro" que tendríamos que soportar en el descenso, esto hizo que al final tuviera
que pedir prestados un par de brazos porque con los míos casi no podía contar. Así fue
que ya estabamos en la plaza de Saujil, cuando el reloj marcaba las 12.20 hs. , hora del
almuerzo, que tendríamos que postergar hasta 40 km. que es lo que nos separaba del punto
de partida, esta vez si, por ruta asfaltada y por terreno parejo, lo que no dejaba de ser
una bendición dadas las condiciones en que nos encontrábamos. Ese ultimo tramo fue
bastante tranquilo, entre pedaleada y pedaleada, repasaba cada uno de los instantes que
habíamos pasado en esa magica mañana. Teníamos ante nuestros ojos la totalidad de
nuestro itinerario, desde el bajo podían verse todos los pueblos por donde pasamos y
hasta por algunos lugares el camino donde ratos antes habíamos transitado, resultaba
difícil creer que estuvimos solo unas horas antes allá arriba. Sin embargo no todo seria
color rosa, todavía quedaban 10 duros km. de ascensión hasta la villa de Poman. Si bien
era terreno asfaltado, había una muy interesante pendiente, unos 300 mts, que dadas las
condiciones eran como ascender el Aconcagua. La hora de los dolores musculares y calambres
había llegado. Solo la idea de la proximidad de la meta hacia que pudiéramos seguir
pedaleando, y lo hicimos. 85 km. fue el total de nuestra travesía, 85 km de vida. Y fue
en el patio de mi casa que escuche : "ptsss ptsss ... ", levanté la
mirada, vi entonces esa guiñada cómplice.
Adiós amiga pronto
estaremos juntos otra vez.
Para finalizar
bien valen algunos datos mas fríos y técnicos para quien desee emular este recorrido.

Autor : Juan CarlosCarrizo.
email:
jccarrizo@arnet.com.ar |